lunes, 21 de mayo de 2012

“No se puede querer algo que no sabes que existe”

“No se puede querer algo que no sabes que existe”

A simple vista, resulta bastante lógica y obvia. Para poder querer algo, tenemos que saber de su existencia, ya que, si desconocemos ese algo… ¿Cómo vamos a tener la necesidad de poseerlo? No se puede uno encaprichar de algo no físico, no existente.

En cambio, todo esta teoría se derrumba cuando hablamos de “Amor”

Todos, o casi todos, ansiamos y queremos encontrar el amor, pero, pensándolo bien… ¿No es el amor algo utópico, inexistente y que realmente no conocemos?

Tenemos una idea de él,  creemos que sabemos lo que es, por experiencias pasadas, sensaciones similares, pero “EL AMOR” es único, sólo se consigue una vez, y por tanto, aun es desconocido.

Al igual que el propio sentimiento, tampoco conocemos a la persona que nos hará sentirlo. No sabemos si alguien se asemejará a la imagen idealizada de esa persona que creemos, será el amor de nuestra vida. Podemos tener una idea prefijada, unas características físicas y psíquicas establecidas, pero…  ¿Realmente existirá? Es posible que no…

En resumen, estamos esperando que alguien que no sabemos si existe o no, aparezca en nuestras vidas y nos haga sentir, de una forma que jamás hemos sentido antes y por tanto no conocemos.



martes, 1 de mayo de 2012

Llamemosle "Algo"

¿Habeis tenido alguna vez la extraña sensación de querer/necesitar  hacer algo, pero no poder definir que es ese algo?

Inquietud, agobio, taquicardias, incapacidad de concentración... Y a parte de estos síntomas físicos, lógicamente están los psicológicos... ¿Pero qué es ese algo? ¿Qué quiero hacer? ¿Qué hago con mi vida? Creando dudas, estres, inseguridad, y por qué no, un poco de locura. ¿Realmente quiero hacer algo? ¿Es esto el aburrimiento o la desesperación? ¿Soy un unicornio retrasado? ...

Cuando esto, te ocurre a diario, es porque algo falta en tu vida... (Claro que falta algo, ESE ALGO) que aun no sabes que es, pero tienes que seguir buscando eternamente...

Quizas, nunca lo encontrarás, quizas, un día te digas... "anda, si ya no me siento asi.." pero sigas sin saber que era eso que necesitabas.... o quizas, encuentres ese algo que te llene, te haga feliz, te realice como persona y todo esta entrada se quede resumida a una tonteria.



lunes, 19 de marzo de 2012

Tocar el piano y romper a llorar…




Cada tecla pulsada, una lagrima, y cada acorde un sentimiento.

A veces es la única forma de expresar las cosas, que ni en la cabeza tienen sentido, pero una melodía dejar fluir tus dedos haciendo que todo se ordene, por un momento no sea difícil, mientras sigas tocando esa melodía todo parecerá bonito, parecerá ideal, parecerá posible…

Pero en el fondo sabes que en algún momento tendrás que quitarte las lágrimas de la cara para poder ver y que esa melodía se romperá , y volverás a la realidad, en la cual nada es tan idílico.

Dejar volar los dedos y los sentimientos, tocar sin una partitura delante, al ritmo que tú le quieras dar, la sensibilidad de cada momento y la despreocupación deque alguna nota salga mal…
Si sale mal, es que nada puede ser perfecto, y en la imperfección, en los fallos, a veces está la belleza…

Puede quedar cómico en medio de una pieza, una nota suene mal, incluso puede “estropearla”, pero piénsalo… ¿Cuánta gente ha tocado esa misma obra bien sin defectos? En cambio, tu, al equivocarte, la has hecho especial… la has hecho única. Tuya.

Seguiré “haciendo especiales” obras, tanto en mi piano como en mi vida cotidiana…

http://www.youtube.com/watch?v=HMhcE6lBXvs

miércoles, 14 de marzo de 2012

Antonio, Enfermero y sobretodo, persona.

Sin duda, hay pacientes y familiares que no se pueden considerar una cama y un múmero, aunque ninguno debería, hay ciertas personas que marcan diferencia.

Debería alegrarme de que por fín, le den el alta y se pueda ir a su casa... pero echaré de menos hablar con ellas a diario, ver como están, preocuparme por ellas y tratarlas lo mejor posible, porque se lo merecian. Cada sonrisa, cada gesto de cariño, cada gracias que te dan, te hacen un mundo, y te hacen sentirte una buena persona, y un gran profesional.

En enfermería no es todo poner la medicación correctamente o realizar una cura sin más...

A veces nos olvidamos que tratamos con personas, que necesitan hablar, deshogarse, llorar, estar contigo y contarte sus preocupaciones, y que tu estando un rato con ellos consigues sacarles una sonrisa, que para ellos es un mundo mientras que a ti no te cuesta nada.
Eso es lo bonito de mi profesión, por eso adoro la enfermería, porque consigo valorarme como persona dando todo lo mejor de mi y consiguiendo en algunos casos, gratitud, y alegrar un poco a la gente en momentos que son malos en su vida.

Aunque en realidad las gracias las tengo que dar yo...

Así inicio mi blog, con una de las cosas más importantes de mi vida, mi profesión.
Espero que os guste y paseis por aqui amenudo.

Antonio, Enfermero, y sobretodo, persona.